Pensaba yo en que te versea...digo valseaba...
 

Amémonos (vals)

 

Buscaba mi alma con afán tu alma
buscaba yo la virgen que a mi frente
tocara con sus labios dulcemente
y mi febril insomnio del amor.

Buscaba yo la mujer cálida y bella
que en mis sueños me visita desde niño,
para partir con ella mi cari­ño
para partir con ella mi dolor.

Como en la sátira soledad del templo
sin ver a Dios, se siente su presencia
yo presentía en el mundo tu existencia
y como a Dios sin verte te adoré.

No preguntaba ni sabia tu nombre,
donde iba a encontrarte lo ignoraba,
pero tu alma cerca de mi alma estaba,
mas bien presentimiento que ilusión.

Amémonos mi bien que en este mundo,
donde lágrimas tantas se derraman
las que vierten quizás las que se aman,
tienen un no se que de bendición.

Amar es empapar el pensamiento
en la fragancia del edén perdido,
amar es amar llevar herido
con un dardo celeste el corazón.

Es tocar los dinteles de la gloria
es ver tus ojos, es escuchar tu acento,
es en el alma llevar el firmamento,
y es morir a tus pies de adoración.

 

Letra : Manuel María Flores  (poeta mejicano)

Música : Carlos Montbrún Ocampo

http://youtu.be/r5W3y7FJdSI

 

 

Pero me encontré con esta pregunta y/o respuesta y...
 

La Página de los Cuentos - www.loscuentos.net - brayestcifher - 'A las mujeres no les gustan los poetas.'



A las mujeres no les gustan los poetas.

A las mujeres no les gustan los poetas,
tal vez los quieran para pasar una tarde desocupada,
o una noche donde la soledad no deja otro recurso que el de las palabras.

Los quieren para reuniones sociales,
y para declamar en la sala de su casa.
Los usan para aprender a amar a otros
o para una despedida de solteros, cuando alguien se casa.

De vez en cuando los acompañan
cuando los ven solitarios llorando letras,
sólo para testigas de su trabajo, que implica sacrificar su alma, para escribirla.

Aunque no bailan, los buscan para bailar;
no obstante saben que con el baile no pueden expresar su tristeza.
Buscan el corazón enajenado del poeta, y terminan
por encontrarlo en su cabeza.

A las mujeres no les gustan los poetas.
No se casan con ellos, porque a ellas les gustan los profesionales, de corbata izada,
y ser poeta no es una profesión, es una carga para la sociedad
que consiste en mostrar desnudo al hombre frente al espejo de su mirada.

Una mujer querrá un beso de poeta, o una palabra,
quizá un regalo,
o un poema sencillo, pero no querrá al poeta.

No, a un poeta no.

Los poetas sólo se casan con su poesía, que viva en sus senos yace,
o con una mujer desinteresada, que no le importa la poesía,
sino a aquél que lleno de melancolía la hace.

Las mujeres prefieren a todos, menos a los poetas, porque los demás
son serios, son normales. Los demás se dejan idiotizar, se dejan manejar
y beatificar como insulsos cardenales.

A las mujeres les gustan ser dueñas de desarticulados maniquíes,
o los sumisos perritos de feria,
las mulas andariegas, o los pacientes trineos esquimales.

Pero nunca un poeta.
porque en verdad un poeta sólo sirve para ser poeta.
¡Que desgracia!
 


Texto de brayestcifher agregado el 17-01-2009.
La Página de los Cuentos - http://www.loscuentos.net/


y no tuve más remedio que acudir a Buesa....

Poema del Renunciamiento


Pasaras por mi vida sin saber que pasaste.
Pasarás en silencio por mi amor y, al pasar,
fingiré una sonrisa, como un dulce contraste
del dolor de quererte, y jamás lo sabrás.

Soñaré con el nácar virginal de tu frente;
soñaré con tus ojos de esmeralda de mar;
soñaré con tus labios desesperadamente;
soñaré con tus besos, y jamás lo sabrás.

Quizá pases con otro que te diga al oído
esas frases que nadie como yo te dirá;
y, ahogando para siempre mi amor inadvertido,
te amaré más que nunca, y jamás lo sabrás.

Yo te amaré en silencio, como algo inaccesible,
como un sueño que nunca lograré realizar;
y el lejano perfume de mi amor imposible
rozará tus cabellos, y jamás lo sabrás.

Y si un día una lágrima denuncia mi tormento
- el tormento infinito que te debo ocultar -,
te diré sonriente: "No es nada... ha sido el viento."
Me enjugaré la lágrima... y ¡jamás lo sabrás!

José Ángel Buesa

  


"...Me di las gracias de nuevo, pa´no bajarme de un chirlo"

 

EMBRIÁGUENSE

 

Hay que estar ebrio siempre. Todo reside en eso: ésta es la única cuestión. Para no sentir el horrible peso del Tiempo que nos rompe las espaldas y nos hace inclinar hacia la tierra, hay que embriagarse sin descanso.

 

Pero, ¿de qué? De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca. Pero embriáguense.

 

Y si a veces, sobre las gradas de un palacio, sobre la verde hierba de una zanja, en la soledad huraña de su cuarto, la ebriedad ya atenuada o desaparecida ustedes se despiertan pregunten al viento, a la ola, a la estrella, al pájaro, al reloj, a todo lo que huye, a todo lo que gime, a todo lo que rueda, a todo lo que canta, a todo lo que habla, pregúntenle qué hora es; y el viento, la ola, la estrella, el pájaro, el reloj, contestarán:


“¡Es hora de embriagarse!"


Para no ser los esclavos martirizados del Tiempo, ¡embriáguense, embriáguense sin cesar! De vino, de poesía o de virtud, como mejor les parezca.


Charles Baudelaire

 

 

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